Tiempo perdido frente a la autoridad despilfarrada de un jefe sin mayor respeto por la responsabilidad de un joven que deja de lado sus ilusiones para servir a intereses capitalistas de otros, “si yo fuera rico, bidu bidu bidu bidu”, si yo fuera rico obviamente estaría junto a ella sembrando felicidad.Ya casi es medio día, veo demasiada frialdad en todos, monótono siento el mundo.
Señor, ¿usted crea todo esto? - pregunto con gran interés a un artesano anónimo - por supuesto joven amigo -responde con alegría-, en el arte de este artesano anónimo se puede ver la abstracción del artista, con qué delicadeza trabaja cada borde de naturaleza muerta, tan muerta que parece tener vida, si sólo cada obra de arte pudiera hablar, decirnos cual fue la razón de su nacimiento, el fondo de la inspiración, el alma del creador, el alma de la figura poseída de expresión ambigua, al igual que la creación del ser humano la figura requiere pasión e inspiración, requiere sentimiento y magia, ¡oh!, como extraño la magia de su silueta delineada por mi tacto.
Comienza a llover, que perfección en el cielo, el sonido de cada gota parece resonar sobre mis hombros, casi como un masaje lento y suave me adormece, sobre los techos de aquellas casas precarias veo la tristeza de las miradas de mujeres incomprendidas por hombres descorazonados, los niños parecen no temer a sus futuros, juegan en la tierra con gran regocijo, creo que un día también estuve ahí, el esfuerzo de mi entorno me ha ayudado a crecer, espero que esos niños un día abran sus ojos cuenten con mejores oportunidades, el futuro es impredecible, pero cada uno tiene la responsabilidad de canalizar esto de manera negativa o positiva, de todas maneras la vida no es mas que un laberinto de opciones con oportunidades escondidas.
Gritos de disgusto se apoderan del hogar, discusiones que no llevan a mas que malos ratos, generalmente este tipo de eventos ocurre por alguna estupidez de menor importancia, ¿es realmente necesario?, creo que no, de todas maneras me ayuda a comprender que puede ser un gran error actuar de la misma forma, no todas las cosas malas llevan a otras cosas malas, por lo menos algo he aprendido en los últimos años de vida que llevo aquí… en realidad todos los años de mi vida.
Voy camino a “no sé dónde”, es muy bonito, en realidad manejo sin destino imaginando un hermoso lugar, ¿tan enloquecedora es la soledad?, es primera vez que vivo tan cruda pesadilla. El frío día contradictoriamente me abriga, se siente como vivir una historia de películas, el triste y abandonado joven vive su depresión en silencio, es extraño, me fijo en que lo cuadrado de mi existir me ha llevado a un estado de negentropia acelerado, todo parece estar prefijado, nada me saca de esto.
En este lugar he estado con ella, majestuosa vista al mar, la ciudad se ve tan pequeña y tan enorme el cielo que nos rodea. Gritar me hace bien, me libera de este peso desagradable, cuando digo ¡no me olvides! ¡vivo por ti!, me siento como conquistador medieval, más importante aún que las tierras, la tengo a ella, lejos pero cerca, a la vez mía, tan cerca de mi corazón como cerca de mis labios permaneces en aquellos días de interminable pasión.
En mis manos permanecen hojas de primavera mezcladas con otoño, parecen no haber pasado por un verano que las maltrate con su abrumante sol despiadado, de esta manera lágrimas caen en mis ropas, también cae el sollozo del niño encerrado en mí, el nudo de mi garganta desaparece al escuchar su voz, hola amor, no estaba llorando, sólo es un bostezo, consecuencia del difícil día que he tenido, siempre es mucho más que un gusto escuchar tu dulce voz, deseo que sea cerca de mí, espero que pronto puedas ver mis ojos, como brillan por tu amor, estoy seguro que me veré como un cachorro sediento de cariño.
De regreso en la habitación, intento viajar al mundo de las fantasías, pero me es imposible lograr tomar el tren al destino, sin objeción veo como pasan las horas, ¿tendrá algún defecto este reloj?, es imposible que ya deba comenzar un nuevo día sin pegar un ojo en toda la noche.
Llega nuevamente medio día, es increíble, no hay nada nuevo, todo parece un proceso lógico, totalmente mecánico, el algoritmo más enfermizo que pueda existir, no soporto más, creo que es hora de ir a casa, somnoliento y con hambre, creo que el malestar me consume tan rápidamente como yo haré que se consuma este cigarro.
Llegando a casa evito comer para así tener un sueño mas placentero, al subir las escaleras me encuentro con el desorden de la noche anterior… me duele la quijada, un mundo de dos dimensiones voy corriendo tan rápidamente que mis pies parecen no tocar el suelo, de hecho creo estar elevándome poco a poco gracias a estas alas, junto al molesto sol caen nubes por los cerros, abunda el rojo en la lava del violento volcán, abismo en el paisaje que da lugar a caminos ambiguos, el viento me mueve sin yo consentir su actuar, lo que más me sorprende es que tengo vello en exceso, ¡yo ya soy peludo por naturaleza!, esto es exagerado. Extravagante es el cactus que me da de beber, refrescante es su aliento inodoro que da ánimo. ¡No calles! - dice agresivamente -, me asusta, da vuelta atrás y camina la colina, perros ladran a lo lejos, la jauría está enfurecida por los trozos de carne de aquel hombre gordo caído, su vehiculo está destrozado, toman venganza por la indiferencia de su transitar por largas y solitarias carreteras sin ley, lo comprendo al ver a aquella mujer con sonrisa perversa y lágrimas de desesperación. Mujer ¿Por qué lloras? - pregunté -, ¡es que no logras captar nuestra protesta! - responde la trastornada fémina - la real naturaleza toma el control de lo que hemos destruido, tú no tienes idea de la colateralidad del actuar del hombre, inconcientemente contribuyes a la destrucción de cada lugar en que caminas, este mundo no te pertenece, ¡lárgate!.
Me ahogo, el dolor me azota, duelen las contracciones abdominales y torácicas, mi quijada reposa fríamente sobre el suelo, no tengo ni la menor idea de cómo he llegado hasta aquí, pues mi cuerpo permanece estirado en el piso de mi habitación, definitivamente el vómito añade asquerosidad al desorden ya antes establecido.
Mi entorno está limpio al fin, creo que estuve inconciente por una hora a lo menos, aquel tiempo lo tomaré como una siesta a pesar de carecer de confortación, de igual manera dormiré unas horas para sentir sus manos en mi rostro.